Mi último baño
Hoy os contaré la historia de mi corta vida y la razón por la que decidí
terminar con ella a mis 14 años de edad. Nací el 18 de marzo de 1999, día
en el que mi madre falleció dejando a mi padre viudo con un bebe recién
nacido. ¡Cómo me hubiera gustado quejarme solamente de que mi padre
era muy estricto! Me culpaba de la muerte de mamá y es por ello por lo
que en cuanto podía, se iba de casa y no regresaba hasta la mañana
siguiente. No tenía suficiente dinero como para mantenernos a los dos, sin
embargo tampoco hacía ningún tipo de esfuerzo para conseguirlo. En
cambio, me obligaba, a confeccionar trapos y telas para luego venderlos.
Nunca pude negarme a hacer lo que me pedía, ya que me amenazaba con
pegarme tal paliza que no podría volver a caminar en días. Me atemorizaba
y pasé todas y cada una de las noches llorando, con un profundo dolor que
sabía que nadie ni nada iba a conseguir aplacar saciar. Un día de abril del
año 2013, llegó a casa, nunca le había visto tan sumamente demacrado, iba
más borracho que nunca, entró en mi habitación me cogió del pelo y me tiró
al suelo. Esa noche fue la gota que colmó el vaso para que tomara mi
decisión.
Mi vida no tenía ningún sentido, había estado aguantando año tras año lo
que nadie debería haber aguantado. Me metí en el baño, llené la bañera de
agua y me metí en ella, cogí uno de los cuchillos con los que había sido
amenazada por mi padre durante todo ese tiempo y, sin mirar, comencé a
cortarme las muñecas, sentí como poco a poco mi cuerpo se enfriaba más y
más, era una sensación extraña, veía como mi cuerpo iba perdiendo sangre
a traves de esos dos largos y profundos cortes hasta que cerré los ojos y en
el momento en el que ese frío alcanzó todas y cada una de las partes de mi
cuerpo conseguí encontrar un lugar tranquilo y placentero al fin.
Comentarios
Publicar un comentario