2º Premio del certamen Literario del Ayuntamiento de las Rozas del 2021
Donde acaba el mar, empieza el cielo Noa E.N. Intenté dormir, no podía, así que bajé a la playa; mientras caminaba sobre la húmeda arena, mi mirada trataba de encontrar donde acababa el cielo y empezaba el mar. De repente, mientras andaba, mi pie siguió un frescor y caminó hasta sentir un pequeño chapoteo que provocó un escalofrío por todo mi cuerpo. Seguí hundiéndome mientras las olas me mecían y me cantaban, poco después me encontraba con medio cuerpo bajo el agua e hipnotizada por una sensación adormida, cerré los ojos y me desplomé. Floté durante unos instantes, me tomé la tranquilidad de sentir que me derretía y me mezclaba con la serena espuma salada. Poco después, choqué contra la arena y abrí los ojos de nuevo para encontrar un mar alto, un mar tan alto que parecía el cielo que con la misma tranquilidad arropaba la tierra de noche y de día, pero entonces la luna me recordó que seguía viva y me embargó la misma sensación que al entrar en el agua y me quedé ahí mirando la l...